Lo mío no es el glamur

No, lo mío no es el glamur, ni se llevan ya los blogs, que esto es 2018. Lo sé. No pasa nada. Tampoco tengo un ansia terrible por llenar este lugar de mis pensamientos místicos, ni nada parecido. Pero algo tenía que poner para actualizar mi web, porque la sigo utilizando todos los días y la tenía cual habitación de adolescente.

Y al final del día, después de todos los cambios (podéis pasaros a observar los menús y las páginas, sobre todo la sección de Libros, por si os interesa), he llegado a la conclusión de que me falta el glamur de estos escritores modernos, su arte para la imagen y el minimalismo, su afán por lo erudito: no es lo mío, definitivamente. La prueba es que, después de varias horas, me he decantado por un Playmobil como imagen de mi blog. Porque todo el que me conoce sabe que los colecciono (a nivel amateur, no se vayan a pensar) y me suelen decir que cuando piensan en mí me imaginan con cara de Playmobil. Pues ya está. Lo mío no es el glamur del literato, sino los muñequitos, las croquetas y las fotos de mis gatos. Cualquiera que se asome a mi Instagram puede comprobarlo.

Voy a intentar mantener esto al día contando cómo va el tema de lo que voy escribiendo y publicando. También he dejado un apartado para que, si alguien necesita ayuda editorial, pueda contactarme, aunque debido a fuerzas de causa mayor (un bebé humano de verdad que llegará para final de año) mi actividad como editora y traductora se va a reducir considerablemente los próximos meses.