Solo texto

Como nadie me espera, voy con mucha más libertad; deambulo con parsimonia, haciendo un verdadero ejercicio de curiosidad. Dicen que la ociosidad es un mal vicio, pero yo soy demasiado pobre como para permitirme ser ociosa: lo mío es auténtica dedicación a la divagación mental. Como nadie me espera, tampoco están pendientes de mí, así […]